jueves, 3 de abril de 2014

LA MEJOR NOVELA SOBRE COMETAS: "HÉCTOR SERVADAC" DE JULIO VERNE


Hay una novela bastante olvidada de Julio Verne y que es fascinante para los que amamos a los cometas: “Héctor Servadac”. Es una novela claramente cosmológica y su lectura es sumamente provechosa para que un niño aprenda disfrutando algo de astronomía. Para poder hablar de este libro en un blog cometario, deberemos develar la incógnita sobre lo que sucedió con el Capitán Servadac y los restantes protagonistas, lo que en el libro sólo sucede en la mitad: un cometa se acerca tanto a la Tierra que arrastra consigo un pedazo de ella y algunos de sus habitantes (más concretamente el sur de España y el norte de Marruecos). El lector igualmente disfrutará la primera parte, en la que se narra cómo los sobrevivientes deducen que ya no están en la Tierra, el tamaño de lo que ellos piensan que es un nuevo asteroide formado por el desprendimiento (al que llaman “Galia”, nombre que después llevará el cometa sobre el que viajan), las nuevas condiciones gravitatorias, etc.
Cuando los protagonistas, como en tantas novelas de Verne, logran dominar las condiciones adversas y volver a vivir en un mundo ordenado, encuentran al personaje que más nos interesa:


El astrónomo y buscador de cometas Palmyrin Rosette, científico autodidacta que abandonó su puesto de profesor de Física para consagrarse, por su cuenta, a la búsqueda de cometas. La catástrofe lo encuentra en la isla española de Formentera y es quien descubre sobre lo que están viviendo los protagonistas. Ante la pregunta de Servadac acerca de donde se encuentran, nuestro Palmiriano responde: “En el astro que yo he llamado Galia, respondió Palmiriano Roseta en tono triunfante: ¡Están ustedes en mi cometa!”.

Rosette con otros astrónomos en una pintura de Paul Delvaux (¿no somos todos un poco así?)

Extraña coincidencia: en pocos meses una sonda espacial europea llamada “Rosetta” podrá analizar un núcleo cometario posándose sobre su superficie, de la misma manera que lo hizo hace más de un siglo este personaje literario con su mismo apellido (“Rosette” en francés, “Roseta” en la traducción castellana).
Los protagonistas se ven arrastrados a un viaje interplanetario que los lleva por el sistema solar en un viaje de dos años, que es la órbita resultante del choque con la Tierra. Así pasaran muy cerca de Venus, capturaran un asteroide, se acercaran a Júpiter:



Y en el afelio se acercaran a Saturno:



Sí, claro, parte de la trama transgrede incluso algunos conocimientos astronómicos, de los que Verne estaba muy al tanto: ¿Cómo podría un cometa arrastrar una parte de la Tierra sin destruirla? ¿Cómo no mueren los protagonistas de frío? Bueno, en esa época la opinión científica era que la temperatura en el espacio podía ser de -60 grados, lo que los protagonistas pueden soportar y hasta disfrutar:



Como disfrutamos nosotros de un pequeño tratado que resume los conocimientos sobre los cometas a mediados del siglo XIX en el capítulo 3 de la segunda parte.

Un esplendido tour por el sistema solar lleno de aventuras, eso es lo que nos espera si conseguimos subir al cometa de Julio Verne, el Galia.

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias por comentar. Es una novela apasionante. Saludos!!!

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  2. Hermosa novela de aventuras e interesante, un buen libro de Verne que como siempre no defrauda .

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  3. Hermosa novela de aventuras e interesante, un buen libro de Verne que como siempre no defrauda .

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